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Buenos Días a todos!!!

Hoy quiero compartirles algo que creo que a la mayoría nos falta conocer y que siempre a estado frente a nosotros. Para la Misa o celebración litúrgica hay unos espacios especialmente significativos, aquí les pongo una breve explicación de cada uno de ellos. Se entiende por espacio celebrativo  los lugares donde se desarrollan las acciones litúrgicas.

El TEMPLO “es el edificio en el que se reúne la comunidad cristiana para escuchar la Palabra de Dios, para orar unida, para recibir los sacramentos y celebrar la eucaristía”. El edificio cultural es “signo de la iglesia que peregrina en la tierra e imagen de la iglesia celestial”. Entre todos los templos sobresale la Catedral, centro de la vida litúrgica de la arquidiócesis.

EL BAUTISTERIO Se trata del lugar destinado a la celebración del bautismo y en el que se encuentra la fuente bautismal. En los templos el bautisterio está cerca de la puerta principal. Ello tiene un significado: nos recuerda que el bautismo es la puerta de entrada en la iglesia, y, así, a la vida de los hijos de Dios.  El ritual del bautismo lo describe así: “El bautisterio –es decir, el lugar donde brota el agua de la fuente bautismal o simplemente, está colocada permanentemente la pila– debe ser reservado al sacramento del Bautismo y ser verdaderamente digno, de manera que aparezca con claridad que allí los cristianos renacen del agua y del Espíritu Santo.

LA NAVE Se denomina nave a la parte central del templo, destinada a la asamblea que celebra la liturgia bajo la presidencia del ministro que representa a Cristo. No hay manifestación     más transparente de la Iglesia que esta: la reunión de los bautizados para la celebración de la Misa. Este espacio va desde la puerta de entrada hasta el espacio del presbiterio. Es un gran espacio, signo de una comunidad amplia, abierta –que tiene su fundamento no en sí misma sino en Cristo muerto y resucitado.

EL CONFESIONARIO (SEDE PENITENCIAL) El confesionario es el lugar donde se celebra el sacramento de la Penitencia y de la Reconciliación. Toma el nombre del aspecto más característico del mismo, la confesión de los pecados ante el sacerdote. Los confesionarios se encuentran cerca de la nave, una sede (asiento), normalmente de madera para oír confesiones, en un lugar patente  y provisto de rejillas entre el penitente y el confesor que puedan utilizar libremente los fieles que así lo deseen.

EL PRESBITERIO  Se llama presbiterio al área en torno al altar, un poco elevado y distinto de la nave. Es un espacio particularmente digno y significativo. El presbiterio quede bien diferenciado respecto a la nave del templo, sea por su diversa elevación, sea por una estructura y ornato peculiar”. En el presbiterio existen tres elementos: altar (lugar del sacrificio eucarístico), sede (lugar de presidencia) y ambón (lugar de la proclamación de la Palabra de Dios).

 a)      El Altar El altar es el elemento más relevante de lo que encontramos en el edificio de la iglesia. Es el centro de nuestra celebración. Es signo de Cristo y, por tanto, merece toda nuestra veneración: los ministros lo besan, lo inciensan, se inclinan ante él, se ilumina. El altar es, simultáneamente, el ara donde se realiza sacramentalmente el único sacrificio de Cristo en la cruz, la mesa del Señor –dispuesta con blancos manteles– en torno al cual se congrega el único Pueblo de Dios para recibir el alimento, el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

b)     El Ambón El ambón es el lugar litúrgico para la proclamación de la Palabra de Dios. La palabra latina “ambo” proviene del griego “anabaino”, subir, y designaba un sitio elevado, la tribuna, con barandilla y atril, cerca de la nave. El Misal señala: “Conviene que en general este sitio sea un ambón estable, no un atril portátil”. En la introducción al Leccionario especifica más sobre este lugar: “un lugar elevado, fijo, dotado de la adecuada disposición y nobleza, de modo que corresponda a la dignidad de la Palabra de Dios y al mismo tiempo recuerde con claridad a los fieles que en la misa se prepara la doble mesa de la Palabra y del Cuerpo de Cristo.

c)      La Sede Se llama “sede” al asiento reservado para el que preside la asamblea litúrgica, modera la oración y exhorta a la comunidad de los fieles reunida para la celebración eucarística. La sede es signo de la presencia de Cristo, a través de su ministro, preside a su iglesia. La sede del Obispo recibe el nombre de Cátedra.

EL SAGRARIO O TABERNÁCULO El sagrario (lugar donde se guarda lo sagrado) o el tabernáculo (tienda de campaña: de ahí la fiesta de los Tabernáculos o tienda de encuentro) es el lugar donde se conserva la eucaristía después de la celebración para que pueda ser llevada a los enfermos o puedan comulgar fuera de la misa los que no han podido participar en ella. Ahora, la verdadera “tienda” o “tabernáculo” es Cristo mismo. La lámpara que luce junto al sagrario, indica y honra la presencia de Cristo.

LA SACRISTÍA La sacristía, aunque estrictamente no forma parte de los lugares de celebración, tiene un papel importante en la preparación del culto y en su digna realización. Es la sala donde normalmente se revisten y preparan los ministros antes de salir a la celebración. Es también el lugar donde se guardan los objetos, vestidos y utensilios litúrgicos.

Espero que con esto podamos disfrutar de nuestras fiestas (Misas) y descubrir la hermosura de nuestra Iglesia.

Les mando un muy fuerte abrazo y que Dios me los bendiga a todos.

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”

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Ahora les comparto una más complicada y hasta desconocida para algunos, ¿Cuáles son los mandamientos de la Iglesia?:

 

1-    Oír misa entera los domingos y fiestas de guardar. 

2-   Confesar los pecados mortales, cuando menos una vez al año, en peligro de muerte y si se va a comulgar.

3-   Comulgar por pascua de resurrección.

4-   Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la santa madre iglesia.

5-   Ayudar a la iglesia en sus necesidades materiales

 

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”

Hoy les comparto la pregunta más sencilla, frecuente y que es muy difícil que alguien se la sepa y es saber cuáles son los 10 mandamientos, aquí les va para que los recuerden:

 

1-  Amarás a Dios sobre todas las cosas.
2-  No tomarás el nombre de Dios en vano..

3-  Santificarás el día del Señor.
4-  Honrarás a tu padre y a tu madre.
5-  No matarás.

6-  No cometerás actos impuros.
7-  No robarás.
8-  No levantarás falsos testimonios ni mentirás.
9-  No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
10-No codiciarás los bienes ajenos. 

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”

 

 

• Examen de conciencia para darse cuenta de los pecados cometidos desde la última confesión.

• Arrepentimiento para reconocer los pecados y estar verdaderamente arrepentido de haber pecado.

• Propósito de enmienda para resolverse a no volver a cometer el o los pecados que se confiesan, ni algún otro.

• Decir los pecados al Confesor: Esto es propiamente la Confesión ante el Sacerdote.

• Cumplir la penitencia que mande el Confesor.

NOTA: Aunque se haya hecho la Confesión ante el Sacerdote, si falta algunas de estas 5 condiciones no hay perdón de los pecados. Especialmente hay que estar pendiente de que se tenga un verdadero arrepentimiento de los pecados y un verdadero deseo de no volver a cometerlos.

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”

CIUDAD DEL VATICANO, domingo 1 de mayo de 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el breve extracto biográfico oficial ofrecido en el Libreto de la Celebración editado por la Santa Sede para la ceremonia de hoy, y que, con algunas variaciones, fue leída por el cardenal Agostino Vallini, Vicario General para la diócesis de Roma, durante el rito de beatificación. http://www.zenit.org/article-39107?l=spanish

* * * * *

Karol Józef WoJtyła nació en Wadowice (Polonia), el 18 de mayo de 1920.

Fue el segundo de los dos hijos de Karol Wojtyła y de Emilia Kaczorowska, que murió en 1929. Su hermano mayor Edmund, de profesión médico, murió en 1932 y su padre, suboficial del ejército, en 1941.

A los nueve años recibió la Primera Comunión y a los dieciocho el sacramento de la Confirmación. Terminados los estudios en la escuela media de Wadowice, en 1938 se matriculó en la Universi­dad Jagellónica de Cracovia.

Cuando las fuerzas de la ocupación nazi cerraron la Universidad en 1939, el joven Karol trabajó (1940-1944) en una cantera y en una fábrica química de Solvay para poder mantenerse y evitar la deportación a Alemania.

Sintiendo la llamada al sacerdocio, a partir de 1942 siguió los cursos de formación en el seminario mayor clandestino de Cracovia, dirigido por el Card. Arzobispo Adam Stefan Sapieha. Al mismo tiempo, fue uno de los promotores del “Teatro Rapsódico”, también éste clandestino.

Después de la guerra, continuó sus estudios en el seminario mayor de Cracovia, nuevamente abierto, y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación sacerdotal, que tuvo lugar en Cracovia el 1 de noviembre de 1946. Seguidamente, fue enviado por el Card. Sapieha a Roma, donde obtuvo el doctorado en teología (1948) con una tesis sobre el tema de la fe en las obras de san Juan de la Cruz. En este período -durante las vacaciones- ejerció el ministerio pastoral entre los emigrantes polacos en Francia, Bélgica y Holanda.

En 1948, regresó a Polonia y fue coadjutor, primero, en la parroquia de Niegowić, en los alrededores de Cracovia, y después en la de San Florián, en la ciudad, donde fue también capellán de los universitarios hasta 1951, cuando retomó sus estudios filosóficos y teológicos. En 1953, presentó en la Universidad Católica de Lublín una tesis sobre la posibilidad de fundamentar una ética cristiana a partir del sistema ético de Max Scheler. Más tarde, fue profesor de Teología Moral y Ética en el seminario mayor de Cracovia y en la Facultad de Teología de Lublín.

El 4 de julio de 1958, el Papa Pío XII lo nombró Obispo Auxiliar de Cracovia y titular de Ombi. Recibió la ordenación episcopal el 28 de septiembre de 1958, en la catedral de Wawel (Cracovia), de manos del Arzobispo Eugeniusz Baziak.

El 13 de enero de 1964, fue nombrado Arzobispo de Cracovia por Pablo VI, que lo crearía Cardenal el 26 de junio 1967.

Participó en el Concilio Vaticano II (1962-65) dando una importante contribución a la elaboración de la constitución Gaudium et spes. El Cardenal Wojtyła participó también en las cinco asambleas del Sínodo de los Obispos, anteriores a su Pontificado.

Fue elegido sucesor de San Pedro, con el nombre de Juan Pablo II, el 16 de octubre de 1978, y el 22 de octubre inició su ministerio de Pastor universal de la Iglesia.

El Papa Juan Pablo II realizó 146 visitas pastorales en Italia y, como Obispo de Roma, visitó 317 de las 332 actuales parroquias romanas. Los viajes apostólicos por el mundo -expresión de la constante solicitud pastoral del Sucesor de Pedro por todas las Iglesias- han sido 104.

Entre sus documentos principales, se encuentran 14 Encíclicas, 15 Exhortaciones apostólicas, 11 Constituciones apostólicas y 45 Cartas apostólicas. Al Papa Juan Pablo II se le atribuyen también 5 libros: “Cruzando el umbral de la esperanza” (octubre 1994); “Don y

misterio: en el cincuenta aniversario de mi sacerdocio” (noviembre 1996); “Tríptico romano”, meditaciones en forma di poesía (marzo 2003); “¡Levantaos, vamos!” (mayo 2004) y “Memoria e Identidad” (febrero 2005).

El Papa Juan Pablo celebró 147 ritos de beatificación -en los cuales proclamó 1338 beatos- y 51 canonizaciones, con un total de 482 santos. Tuvo 9 consistorios, en los que creó 231 (+ 1 in pectore) Cardenales. Presidió también 6 reuniones plenarias del Colegio Cardenalicio.

Desde 1978, convocó 15 asambleas del Sínodo de los Obispos: 6 generales ordinarias (1980, 1983, 1987, 1990, 1994 y 2001), 1 asamblea general extraordinaria (1985) y 8 asambleas especiales (1980, 1991, 1994, 1995, 1997, 1998 [2] y 1999).

El 13 de mayo de 1981 sufrió un grave atentado en la plaza de San Pedro. Salvado por la mano maternal de la Madre de Dios, después de una larga hospitalización y convalecencia, perdonó a su agresor y, consciente de haber recibido una nueva vida, intensificó sus compromisos pastorales con heroica generosidad.

En efecto, su solicitud de Pastor encontró además expresión en la erección de numerosas diócesis y circunscripciones eclesiásticas, en la promulgación de los Códigos de derecho canónico latino y de las iglesias orientales, en la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. Proponiendo al Pueblo de Dios momentos de particular intensidad espiritual, convocó el Año de la Redención, el Año Mariano y el Año de la Eucaristía, además del Gran Jubileo de 2000. Se acercó a las nuevas generaciones con las celebraciones de la Jornada Mundial de la Juventud.

Ningún otro Papa ha encontrado a tantas personas como Juan Pablo II: en las Audiencias Generales de los miércoles (más de 1.160) han participado más de 17 millones y medio de peregrinos, sin contar todas las demás audiencias especiales y las ceremonias

religiosas (más de 8 millones de peregrinos sólo durante el Gran Jubileo del año 2000), y los millones de fieles con los que se encontró durante las visitas pastorales en Italia y en el mundo; numerosas también las personalidades políticas recibidas en audiencia: se pueden recordar a título de ejemplo las 38 visitas oficiales y las 738 audiencias o encuentros con Jefes de Estado, e incluso las 246 audiencias con Primeros Ministros.

Murió en Roma, en el Palacio Apostólico Vaticano, el sábado 2 de abril de 2005 a las 21.37 h., en la vigilia del Domingo in Albis y de la Divina Misericordia, instituida esta última por él. Los solemnes funerales en la Plaza de San Pedro y su sepultura en las Grutas Vaticanas fueron celebrados el 8 de abril.

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”

¿Qué orden seguir para leer la Biblia con más provecho?

Sin quitar la inspiración para recurrir a cualquier parte de la Biblia en cualquier momento, se puede establecer algún orden que ayude en el mayor entendimiento.

Hay varias opciones.

1. Seguir por orden las etapas de la historia de la salvación: del Antiguo al Nuevo Testamento.

Ventajas: Es una lectura que nos lleva progresivamente por la Historia de Salvación.

Inconvenientes: Es un camino muy largo para llegar al Evangelio que es “la plenitud de la revelación”. Se encuentran secciones difíciles de leer y de menos importancia que los Evangelios.  

2. Leer primero el Nuevo Testamento y pasar luego al Antiguo.

Ventajas: Con la lectura del Evangelio, el lector entra inmediatamente en contacto con la persona de Cristo, su vida y su doctrina; y percibe luego, en los demás escritos del Nuevo Testamento, el desarrollo y profundización de la fe y de la moral cristiana, gracias a las luces del Espíritu Santo dado en Pentecostés..

Después vendrá la lectura del Antiguo Testamento que es la preparación, querida por Dios en vista de la Nueva Alianza.

Inconvenientes: Este método no permite constatar suficientemente que el Nuevo Testamento es la plenitud de realización de las promesas hechas en el Antiguo, que el Nuevo Testamento se enraíza en el Antiguo y que éste sirve porosamente para “iluminarlo y explicarlo”.

3. Lectura combinada de Antiguo y Nuevo Testamento.

Ventajas: Se pueden escoger los principales libros que nos ofrecen una enseñanza fundamental y después ir a los demás.

Inconveniente: Si no se tiene cuidado podrían olvidarse algunos libros o escoger lo que más nos guste y no lo que Dios quiere enseñarnos. Este inconveniente puede vencerse si se advierte el peligro.

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”

¿Qué es la Biblia?
La palabra “Biblia” viene del griego y significa “libros”. Es el conjunto de Libros Sagrados llamados también “Sagradas Escrituras” (Mateo 21:42; Hechos 8:32) que contienen la Palabra Viva de Dios y narran la “Historia de Salvación” (como Dios nos salva). Nos revela las verdades necesarias para conocerle, amarle y servirle.

La Biblia se divide en dos partes: Antiguo Testamento (antes de Cristo) y Nuevo Testamento (plenitud de la promesa en Cristo). “Testamento” significa “alianza” y se refiere a las alianzas que Dios pactó con los Israelitas en el Antiguo Testamento y la nueva y definitiva alianza que Dios hizo con los hombres en la Sangre de Jesucristo.

¿Por qué decimos que la Biblia es revelación de Dios?
“Revelación” significa darse a conocer. A través de todas las palabras de la Sagrada Escritura, Dios dice sólo una palabra, su Verbo único (Jesucristo), en quien él se dice en plenitud (Heb 1,1-3). Por esta razón, la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras como venera también el Cuerpo del Señor. La Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, determinó los libros de la Biblia y los reconoció como revelación divina. Ver desarrollo del canon>>>

Dios es el autor de la Sagrada Escritura. Las verdades reveladas por Dios, que se contienen y manifiestan en la Sagrada Escritura, se consignaron por inspiración del Espíritu Santo. Dios inspira a sus autores humanos: actúa en ellos y por ellos. Da así la seguridad de que sus escritos enseñan sin error la verdad salvífica.

¿Quién escribió la Biblia?
La Biblia es la Palabra de Dios, su autor es Dios que escribe por medio de los autores humanos. Muchos de los libros llevan el nombre del autor, otros, como los primeros, escritos por Moisés, no.

¿Cuando se escribió la Biblia?
Fue un largo proceso que comenzó unos 1300 años antes de Jesucristo. El último escritor fue San Juan +aprox.100AD.

¿Porque la Iglesia nos exhorta a leer la Biblia?
La Iglesia no cesa de presentar a los fieles el Pan de vida que se distribuye en la mesa de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo. En la Sagrada Escritura, la Iglesia encuentra sin cesar su alimento y fuerza, porque, en ella, no recibe solamente una palabra humana, sino lo que es realmente: la Palabra de Dios (Tes 2,13). En los libros sagrados, el Padre que está en el cielo sale amorosamente al encuentro de sus hijos para conversar con ellos.

Es tan grande el poder y la fuerza de la palabra de Dios, que constituye sustento y vigor de la Iglesia, firmeza de fe para sus hijos, alimento del alma, fuente límpida y perenne de vida espiritual.

¿Cómo buscar un pasaje en la Biblia?
La Biblia se divide en libros, capítulos y versículos.
Ejemplo: Juan 3, 16 significa: el Evangelio de Juan, capítulo 3, versículo 16.

Puedes buscar el libro en el índice. Entonces, habiendo encontrado el libro, busca el capítulo y finalmente el versículo.

¿Qué libros nos revelan la vida y enseñanzas de Jesús?
La vida y enseñanzas de Jesús fueron transmitidas por los Apóstoles por medio de dos vías:
a) Por la Tradición que recoge el mensaje comunicado primero oralmente.
b) Por las Sagradas Escrituras procedentes de los Apóstoles que componen los libros del Nuevo Testamento, en especial en los cuatro Evangelios los cuales fueron escritos por Mateo, Marcos, Lucas y Juan. (“Evangelio” significa “buena noticia” porque Jesús ES la Buena Noticia).

Estamos llamados a vivir el Evangelio con el poder del Espíritu Santo. Así hicieron los santos. Todos estamos llamados por Dios a ser santos.

Si tengo la Biblia, ¿para qué necesito la Iglesia?
Necesitamos también a la Iglesia porque:
La Iglesia es el Cuerpo De Cristo, instituido por el mismo Jesucristo para salvarnos. No podemos guiarnos solos: “Ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia” (2 Pedro 1, 20). La Iglesia, como madre y maestra, es la auténtica intérprete y formadora a través de sus pastores. Aceptar y vivir esta verdad requiere humildad. Lee en la Biblia: Hechos 2, 42; 2 Timoteo 4, 1-5.

Continuara…

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”