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Hola a todos!!!

Yo sé que he estado ausente desde un tiempo, pero qué creen? Ya estoy de vuelta. Debido a la carga de trabajo en el seminario descuide este medio de evangelización pero debido a que muchas personas me insistían en volver a retomarlo aki me tienen jeje. Y quiero compartirles un tema que está muy de moda (sobre todos con mis amigos de la edad) y es el  matrimonio, así que quiero compartirles una reflexión excelente y muy amena que me encontré, espero que la disfruten:

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Para ti si piensas casarte

1.- NOVIAZGO

¿Qué entendemos por noviazgo?

Etapa entre dos jóvenes, hombre y mujer, con fe, maduros, con responsabilidad donde se conocen y comparten una parte de su tiempo, donde se van conquistando “externamente”, viven esta etapa en las cosas que les son compatibles… fe, deporte, familia, cine, charlas, amistades. Donde reina la sinceridad

Y el culmen es la PRUEBA DE AMOR, que consiste en compartirse las claves (de todas las cuentas) de las redes sociales que usen, ¿cómo para qué? pues para ser sinceros y conocerse. ¿Pierde su libertad de expresión? ¡Para nada!, pues como son personas responsables, maduras y con fe, viven y usan de las redes sociales con responsabilidad, y si la cosa va más seria… ¡Dale una TARJETA DE CRÉDITO adicional a tu cuenta! Si te quiere, cuida tus bienes, ABONA Y AHORRA… de lo contrario, solo habrás perdido dinero y tiempo, y el dinero va y viene, y si te ayuda a ahorrar y abonar, ¡Has ganado! ¿Pensaste en “otra” prueba de amor?, pues esa no es prueba, es egoísmo, es frustración y no eres mercancía de mercado para andar dando “probaditas”, a todo quien “pida” pruebas de “amor”, eres PERSONA y porque estoy convencido de que lo mejor que se puede ofrecer a la persona con la que vas a compartir el resto de tus días, tu sexualidad, con esa persona que elijas y vivas, en la madurez de la fe, el compromiso ante Dios y ante la tu familia que representa a la comunidad.

Porque luego se pueden “viciar” y verse solamente como cuerpos, y eso, se acaba. Y no es solo eso lo que los une, sino el conocerse, conquistarse, ser el uno para el otro.

Busca una persona que ADMIRES, que te conquiste en cada cita, que te ayude (pero que no te haga dependiente), que te anime a superarte, a aprender, a crecer… porque si NO cumple con esto… solo habrás perdido tiempo… y esa persona NO es para ti.

Nota: puede ser de otra fe, solo que si de por sí, serían, obviamente de distinto sexo, distinta familia, distinta educación, a veces distinta cultura y distinto país y luego añadir distinta fe… pero de que se puede, se puede. Pero de que hay que trabajar en lo que los une, ¡HAY QUE HACERLO toda la vida!.

¿Qué NO se debe de vivir en un noviazgo?

– sentirse comida rápida, dar todo luego luego, es una etapa de continua conquista.

-acostumbrarse a “estar de novios”, sin que se vea compromiso mutuo… de conquista.

– Que no te “encante” y que se “desencante luego y luego”. Darse tiempo de conocerse en las buenas y en las malas.

– Abrir bien los ojos (a fin de no ir ciego a otra etapa)

– Reservar la palabra: “te amo” hasta la persona con la que vayas a vivir el resto de tus días, y empezar a usarla el día del matrimonio.

– La sexualidad.

– Tener novi@ para pasar el rato… que unos por “pasar el rato” se les pasa la vida entera…

– No te la pases besando sap@s… esperando hijos de monarquía (princesas o príncipes), esto se abolió en México y todos somos iguales (aunque unos seamos más iguales que otros, ¡es chiste!)

¿Cómo saber si es la persona con la que te vas a casar?

* Que te BRILLEN siempre los ojos al hablar de el/ella,

* Que se te ENSANCHE LA SONRISA al hablar de el/ella

* Que le gusten los niños, juegue con ellos….

* Y que le gusten a tu novi@ los animalitos… (¡chiste local familiar!)

* Que te sueñes envejeciendo con el/ella

* Que tengas “hartos” planes con él/ella y te apoye, y se vea que te apoye.

2.- NOVIAZGO FORMAL

No hay reglas de que tienes que vivir un solo noviazgo (o mil), la idea es que no vayas ciego, de que solamente te “deslumbres” con una persona. Se pueden vivir varios noviazgos, pues, como personas responsables que son.

Para llegar a ésta etapa, tienen que vivir y haber platicado varios puntos:

  1. a) Que se conozcan las familias,
  2. b) trabajo estable,
  3. c) ya tener casa,
  4. d) haber platicado de hijos, y si no hubiera de manera natural, pues ver la opción de adopción (con todas las de la ley y de estudio de salud de los padres biológicos), de la conveniencia del trabajo de ambos, hablar y BIEN de que estén enterados ambos dos (repetitivo para que amarre) de cómo administrar los bienes económicos… quincenas, casa, carros, mantenimiento, educación, vacaciones, etc., etc., etc.
  5. e) PLANEAR mínimo un año el matrimonio… ¡pues es cosa seria!, OK!, SEIS meses, te ayudo y te apoyo en lo que necesites por parte de la Iglesia… pero NO pago lujos…

EXCUSO ME decirte que he estado presente en tu Bautizo, Confirmación, Comunión, graduación ¡¡¡y los he bendecido con gusto!!!, igual así quiero bendecir tu unión, o Concelebrar si hay más sacerdotes.

Si NO me avisas con tiempo, ¡NO PARTICIPO!, tendrás otra gente, me tendrás en lo que se te ofrezca posteriormente: bautizo, bendiciones, visitarte… pero sin bendición ante Dios del sacramento del matrimonio… como dijo una persona: “Matrimonio sin bendición de Dios, ¡salpica!”, buscamos el compromiso, la estabilidad… como dijo el Papa Francisco: “Jóvenes no teman al compromiso, Dios les ayudará a permanecer, esto se cura día a día” (mensaje del 14 de febrero del 2014)

  1. f) entrega de anillo de compromiso
  2. g) Petición de mano, que sea una fiestecita familiar.
  3. h) SIEMPRE en la libertad, si dudas, no titubees en cancelar. “Más vale una vez enrojecerse una vez que vivir pálidos toda una vida”, no importa el dinero invertido, IMPORTA el compromiso que sea libre, sincero, consciente, por amor maduro y para siempre.

3.- MATRIMONIO

Es solo UN día, del resto de tus días

Es un compromiso vital

No solo es una fiesta, que de todos modos hay que festejar, pero si te causa gastos, ¡Y no estamos en tiempo para gastos!, mejor invierte en que tu casa tenga todo lo necesario, lo indispensable.

¿Para qué gastar?, mejor váyanse de luna de miel, descansen que buen stress causa el matrimonio y empiecen una vida de miel, conociéndose, conquistándose completamente y cumpliendo en lo tarea que tienen qué hacer.

4.- VIDA MATRIMONIAL

Inicia ya casados, es el sueño de toda mujer y es su ideal (mucho y más que del hombre)

Nunca dejes de decirle: ¿En qué te ayudo? antes de que busques de que te ayude… aprende a leerle el pensamiento y en actuar en lo que los une.

NUNCA OLVIDES:

* Ser tiern@,

* Olvídate de tí mismo para compartir con ella/él (no seas egoísta)

* Planeen vacaciones anualmente

* Vida en común, amistades, descanso, trabajo, compromisos

* Seguir continuamente conquistando a tu espos@

* Interesarte por él/ella

* Estar en continuo contacto (para esto sirven las redes sociales)

* Síguel@ admirand@

* CUIDATE por el/ella, salud, cuerpo, aseo…

* NO te escondas en… trabajo, vicios, amistades, dinero, juegos…

* ¡¡¡CUIDA SU SALUD!!! Y también la tuya, por él/ella… ¡¡¡y la del matrimonio también al igual que la salud corporal!!! Pues requerirán de consultas, de inyecciones, de tratamientos, de operaciones… es señal de MADURAR

* Aprendan a madurar juntos… y a envejecer juntos.

* Va a haber mañanas bonitas y tardes tristes… pero al anochecer NUNCA DEJEN DE HABLARSE. Es lo que da sabor al caldo, dice el dicho.

* Desde el día del matrimonio: tienes papás nuevos, no existe la palabra: “Suegr@”, sí papá y mamá… (¿Me explico?)

Comentó el Papa Francisco a los recién casados el pasado 14 de febrero del 2014, enuncio lo que dice el Papa, yo lo aterrizo:

1.- La casa se construye juntos

Los pájaros construyen un nido, ¡Es sabia la naturaleza!, no andan empollando y cargando con los huevos de un lugar a otro.

3.- La oración que deben rezar los novios y de los esposos

Como es de importante la Misa y la Comunión en el día del matrimonio, así de importante es la Misa y Comunión en la etapa de novios, los une, van pidiendo a Dios por su futuro estilo de vida, recen el Rosario, lean la Biblia, vayan a cursos de novios, matrimonios… es abonarle tierra buena a la gran planta del matrimonio

4.- Aprender a pedir permiso

No se manejan solos, en la sana dependencia, hay que tener la humildad de pedir permiso, no son adultos solos, son pareja de matrimonios.

  1. Aprender a decir gracias

Por el amor en el desayuno, comida, cena, caricias, detalles, regalos, pagos de servicios, mandado, piropos… Qué ciertamente todo te lo has ganado, pero es una forma elegante de devolver el piropo, evita la soberbia y mejora la relación

6.- Aprender a pedir perdón

No son perfectos, a veces la “regamos”, no te esperes a que: “mejor pido perdón que permiso”, es alevosía, premeditación y casi un crimen para el amor del matrimonio. Y no te esperes a que tu espos@ esté serio para que hagas tu examen de conciencia en preguntarte: “¿Y ahora qué dije-hice mal?”.

  1. Ver el matrimonio como una fiesta

Siempre de buen humor, arreglados, contentos, alegres, con buen ánimo, no se cansen de bailar… aunque no haya fiesta… ni música.

8.- Las bodas deben ser sobrias

¿Con quién quieres quedar bien? ¿Dios? Ya le diste tu palabra y lo recibiste en la Misa.

¿Sociedad? Mmmm… se puede volver un monstruo que solo se fija en las apariencias y que puede ser muy hueca…

¿Familia? Comprenderá tus decisiones, y son los que te acompañaran… pero no olvides que ahora toman en cuenta a las dos familias, y por ustedes, se tienen que “someter” a sus decisiones…

  1. El matrimonio supone un trabajo de los dos Uno y Una, en continuo esfuerzo, dialogo, conquista por amor, bajo la bendición de Dios.

Pbro. Juan Pablo Martínez Martínez

Tomado de Periódico de la Arquidiócesis de Monterrey

Pastoral Siglo XXI

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Les mando un muy fuerte abrazo y que Dios me los bendiga a todos.

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”

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Esto fue lo que provoco un buen cura en 15 minutos, imaginenese en 24 horas… Es por eso que he decidió compartir este post con todos ustedes, espero que les agrade al igual que a mí. NUESTROS PEQUEÑOS GESTOS, PUEDEN HACER GRANDES CAMBIOS EN LA VIDA:

Llueve a cántaros en Roma. Me apresuro a tomar el autobús que me lleva a casa. Entro. Detrás de mí entra un buen cura.

Ya en el paradero lo había visto conversando con una señora que le decía que el Papa actual está mejor que Benedicto XVI. ¿Cuántas veces le habrán dicho esto? – me pregunté. El buen cura responde amablemente y sin gestos de fastidio, y eso que llueve desaforadamente. Llegado nuestro autobús se despiden como viejos amigos. ¿Qué le habrá dicho?

Aunque el autobús no está lleno, el buen cura no se sienta. Yo sí. Lo miro. Bordea los cuarenta, ni alto ni bajo ni gordo ni flaco, tiene un andar bobo y va vestido de cura. Me mira. Lo dejo de mirar. Me incomodo. El autobús emprende marcha. Su rostro es sereno, casi casi propenso a la sonrisa, diría; lo ojos son fáciles de encontrar porque no anda ensimismado (por ello ahora lo miro sólo de reojo). Tampoco se sumerge en un celular ni en breviario alguno. Resumo su presencia con una palabra: disponibilidad. Empiezo a desgranar mi rosario.

Un turista americano y su familia le preguntan al buen cura en qué paradero deben bajar para llegar a Piazza Venezia. ¡Obvio! ¿A quién más le podían pedir información si todo el resto del autobús tiene cara de puñete? (¿Me debo incluir?) El sacerdote hace ademán de saber que el paradero está cerca pero duda. Voltea y me lo pregunta a mí.  “En la próximo parada” – le respondo a contrapié. El cura agradece y en un italiano masticado me dice:“Son cosas que ya debería saber”. Sonreimos. Me doy cuenta que es un buen curaamericano.

La conversación entre connacionales se prolonga por el lapso de pocos minutos y termina en despedida con besos y abrazos. Este cura me está llamando la atención; pero no sólo a mí, hay una familia de alemanes que no deja de mirarlo. ¡y el tipo no es guapo ni esbelto! Es sólo un buen cura. Inicia un nuevo dialogo con los alemanes, esta vez la temática parece religiosa. El cura explica. Yo no lo miro. Miro a la familia. ¡Están felices escuchando! En el grupo hay dos jóvenes de 15 años que no le quitan la mirada de encima. Me viene a la mente el pensamiento que tal vez esa sencilla situación pueda contribuir a la vocación sacerdotal de uno de ellos. Sólo Dios lo sabe.

Los alemanes se bajan conmigo y todos saludamos al buen cura a través de la ventana. Él me mira un poco sorprendido por la efusividad de mi saludo pero si fuese menos tímido lo hubiera abrazado. En 15 minutos ese cura no sólo hizo apostolado a medio autobús sino que también me renovó en mi vocación a la vida consagrada y a través de este post tal vez toque el corazón de muchas personas más. ¿Se imaginará todo el bien que hizo en ese cuarto de hora? ¿Será consciente del potencial que tienen 24 horas en su vida? ¡Qué lindo y qué imponente pensar en un ejército de buenos curas andando por ahí!… en los autobuses y metros de la existencia humana.

Me olvidé de mencionarlo, antes de bajar del autobús le tomé una mala foto y publiqué un Tweet (miren la expresión de la niña) Aquí van:

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FUENTE: http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=31456

Les mando un muy fuerte abrazo y que Dios me los bendiga a todos.

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”

2013-07-06 10.16.18

Ahora que estoy en México Df. me tope en el metrobus una publicidad sobre el aborto lo cual me entristeció mucho y me hizo reflexionar sobre la realidad  en la que vivimos, donde un perro callejero puede causar más lástima que la muerte de persona (no nacido), nos preocupamos por muchas cosas banales e incluso falsas y no vemos las necesidades reales de las personas que están a nuestro lado.  Es por eso que hoy quiero compartirles este vídeo sobre un movimiento llamado “Católicas por el derecho de decidir” al cual muchos amigos me han preguntado acerca de ellas ya que se dicen católicas. Espero que este vídeo logre aclarar sus dudas o sirva para informar acerca de la verdad sobre dicho movimiento y a la vez tomemos un poco de conciencia de nuestra Fe que nos invita a mirar a nuestros hermanos y ayudarlos, incluso aquellos hermanos que aún no han nacido y pueden no llegar a hacerlo.

Si quieres saber mas sobre el aborto y la postura de la Iglesia Catolica te recomiendo que visites esta pagina en la cual encontraras una gran cantidad de puntos interesantes sobre el aborto, a mi parecer es la pagina mas completa sobre el tema. http://www.aciprensa.com/aborto/index.html

Les mando un muy fuerte abrazo y que Dios me los bendiga a todos.

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”

Buenos días a todos

Yo se que estuve ausente por un tiempo en mis publicaciones pero todo fue por finalizar mi etapa de filosofía la cual me exigió mucho tiempo y esfuerzo, pero gracias a Dios ya se vieron los frutos y ahora ya me graduó y continuo con mi formación ahora en Teología. por ello les comparto este vídeo que realizamos mi generación y yo como resumen de lo que fue para nosotros la etapa de filosofía, ojala y les agrade como a mi me agrado. esta es mi familia, esta es mi generación, ellos son mis hermanos…

les mando un fuertisimo abrazo a todos.

Buenos días a todos

Muchísima gente me ha preguntado por qué la Misa es aburrida, o que significa esta parte de la Misa. Estoy completamente seguro  que cuando descubramos el significado y sentido de cada parte de la Misa, cada vez que vayamos lo viviremos como una gran celebración, una fiesta donde comprobamos que Jesús sigue vivo en la Eucaristía. Por eso, quiero invitarte hoy a vivir la Eucaristía como un encuentro de amor con Cristo, quien sólo espera que tú también le ames, porque el amor sólo con amor se paga.

la secuencia de la misa

1. ENTRADA: Dios nos recibe personalmente en la Eucaristía, nos llama y nos une en comunidad con el simple y sencillo acto de la bendición.
“En el nombre del Padre”: Dios se nos presenta como papá, de él depende nuestra existencia, nos ama y se preocupa por nosotros como el mejor de los papás.
“… del Hijo”: Dios nos recuerda que por amor a nosotros se hizo hombre en Jesús, el Hijo, para hacernos hijos suyos, hermanos en Cristo y enseñarnos a vivir como hijos de Dios.  “… y del Espíritu Santo”: el Espíritu es la presencia permanente de Dios con nosotros, el fuego de su amor, que nos enseña, nos consuela y nos fortalece desde nuestro propio corazón.

2. ACTO DE CONTRICCIÓN: ¡SEÑOR TEN PIEDAD! Dios nos invita a comenzar nuestro encuentro con Él dejando en sus manos todo lo que nos aparta de su amor. Esto requiere de nosotros una actitud de humildad: reconocer que hay pensamientos, palabras y obras que obstaculizan nuestra relación con Dios, eso son los pecados. La Palabra de Dios y la enseñanza de la Iglesia nos ayudan a ver cuáles son esas situaciones; la humildad está también en dejarnos enseñar.

3. LAS LECTURAS: Limpios de corazón y en actitud de humildad podemos ahora escuchar la Palabra de Dios y dejarnos moldear por ella. Desde los tiempos antiguos del pueblo de Israel, Dios se ha manifestado al hombre por medio de la Palabra: en ella le ha mostrado su rostro, le ha enseñado a vivir, le ha dado esperanza con sus promesas, lo ha escogido y lo ha hecho su propiedad; más aún, ha despertado su fe y ha encendido la llama de su amor. En las lecturas y el salmo Dios mismo se hace presente y nos habla, despierta nuestra fe, reafirma nuestra esperanza y aviva nuestro amor; es su Palabra, mensaje de amor, que espera nuestra respuesta. Dios quiere conversar con nosotros, escuchemos primero lo que quiere decirnos para poder luego responder a su amor.

4. EL ALELUYA: Viene ahora un canto de gozo y de júbilo: “¡Aleluya! ¡Cristo vive, resucitó de entre los muertos! ¡Su victoria fue completa!”. Este canto prepara nuestro corazón para meditar la vida, obra y enseñanzas de Jesús, que vienen narradas a continuación en el Evangelio.

5. EL EVANGELIO: Es la lectura más importante de la Eucaristía, pues nos pone en contacto con la persona y la vida de Jesús. Aprendemos directamente de Él, del recuerdo de sus enseñanzas, de su vida y de sus obras. En el Evangelio Jesús nos muestra su rostro, como se lo mostró a sus discípulos y a todas las personas que lo conocieron en Galilea, donde vivió, nos habla y nos instruye personalmente. Si se lo permitimos, con su Palabra despertará nuestra fe, nos dará esperanza y encenderá nuestro amor. Por eso, antes de escuchar el Evangelio hacemos la Señal de la Cruz: sobre nuestra frente, para que el Evangelio (presencia de Jesús) santifique nuestro pensamiento y podamos comprenderlo; sobre nuestros labios, para que santifique nuestra palabra y podamos transmitirlo; y sobre nuestro corazón, para que santifique todo nuestro ser y vivamos como Cristo.

6. LA HOMILÍA: El sacerdote nos ayuda a comprender la Palabra de Dios, pues Dios mismo lo utiliza como mensajero de su amor. Él nos comparte, por su ministerio, lo que la comunidad de los creyentes (la Iglesia) ha comprendido de este mensaje y también nos transmite su experiencia personal. Dios suscita en medio de su pueblo pastores para guiarnos en nuestro camino espiritual y para explicarnos sus enseñanzas. Es Cristo mismo quien nos habla a través de quienes nos predican su Palabra.

7. LA PROFESIÓN DE FE: Una vez hemos escuchado las palabras de Jesús y reflexionado sobre ellas viene el Credo, es decir, la expresión de nuestro compromiso personal y comunitario con Dios Padre Creador, Dios Hijo Salvador y Dios Espíritu Santificador: Él se nos ha revelado en la Palabra y ha despertado nuestra fe, por eso, en el Credo profesamos la fe que nos motiva personalmente y que nos congrega en comunidad. El Credo es nuestra respuesta al amor de Dios que se nos ha manifestado primero, porque nuestra fe es la respuesta al encuentro con la persona de Cristo, que nos ha llamado, nos ha congregado y nos ha mostrado su rostro. Así como Jesús se encontraba con la gente, le predicaba el Evangelio o Buena Nueva y la gente comenzaba a creer en Él y a seguirlo, así Jesús nos muestra su rostro, nos llama,  nos habla y nos toca profundamente cada vez que leemos un trozo del Evangelio, despertando nuestra fe y moviéndonos a seguirlo. Además, el Credo precisa el contenido de nuestra fe, le da figura y rostro al Dios en quien creemos y a la Iglesia, fundada en la fe, de la cual hacemos parte.

8. LA ORACIÓN DE LOS FIELES: En el Credo hemos expresado y precisado nuestra fe personal y colectiva, por eso ahora, como comunidad de fe, nos dirigimos a Dios, elevando nuestras súplicas, pidiéndole por todas nuestras necesidades y pidiendo unos por otros. Nuestras súplicas, como nuestro acto de fe, son siempre, a la vez, personales y comunitarias.

9. EL OFERTORIO: Como Iglesia, unidos en una misma fe, en un mismo corazón, presentamos ahora la sencilla ofrenda que Dios mismo transformará en el cuerpo y la sangre de su Hijo Jesucristo. Pan y vino son fruto de nuestro trabajo personal y comunitario, y simbolizan las dimensiones más sencillas de nuestra vida diaria: nuestro trabajo, nuestro sustento y nuestra alegría. Con el pan y el vino va incluida la ofrenda de nuestra vida, de nuestro trabajo y de nuestro amor; nuestras penas, fatigas y alegrías van a ser recibidas por Dios de las manos del sacerdote y, como el pan y el vino, nuestro propio ser (cuerpo y alma) será también santificado y transformado con la presencia viva y real de Jesucristo Eucaristía. En este momento unámonos al sacerdote, entregándole a Dios nuestra vida, nuestra familia, nuestro trabajo, nuestra oración, nuestras penas y alegrías, nuestro cuerpo, nuestra alma, nuestra mente con todos sus pensamientos, nuestro corazón con todos sus sentimientos y deseos, nuestros labios y todas nuestras palabras, nuestros amigos y seres queridos, incluso los que no nos aman, en fin, toda la realidad humana material y espiritual de la que somos parte, para que toda esa realidad sea transformada por Cristo, sea santificada, sea cristificada; para que todos seamos hostias vivas, sagrarios de la presencia del Espíritu Santo; y para que el mundo entero sea un altar para la gloria de Cristo Jesús.

10.  CANTO DEL SANTO: Hemos hecho ofrenda del pan y del vino, de nosotros mismos y del mundo entero. Ahora esta ofrenda va a ser consagrada: la hostia se transformará en el cuerpo de Cristo y el vino en su Sangre. Por esa consagración, nosotros mismos seremos santificados y el mundo entero también. Nos unimos a los santos y a los ángeles, que contemplan y gozan ya del fruto de estos misterios, cantando a Dios: “Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo, llenos están los cielos y la tierra de su gloria. ¡Hosanna en el cielo! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en el cielo!” El cielo (los que ya gozan de la gloria de Dios) y la tierra (los que estamos de camino hacia la gloria) cantan la santidad de Dios, pues Él es el único verdaderamente santo y fuete de toda santidad.

11. CONSAGRACIÓN: En este momento, por el ministerio (por el encargo y el don) que el sacerdote ha recibido, el pan y el vino son transformados en el cuerpo y la sangre de Cristo. El sacerdote repite las palabras que Jesús pronunció en la última cena, con las cuales Él mismo dio gracias y bendijo el pan y el vino, haciéndolos su cuerpo y su sangre, para alimentar con su propio ser a sus apóstoles, y a través de ellos y de la sucesión de sacerdotes a todos los creyentes. La Eucaristía, cuerpo y sangre de Cristo, es el mayor regalo que hemos recibido de Dios: Él se ha quedado para siempre con nosotros en la persona de Cristo, Él mismo toma nuestra realidad y la transforma en su propio ser, para alimentar nuestra vida de fe. Sin este alimento espiritual, es decir, sin la comunión real con su cuerpo y su sangre, nuestra vida de fe sería árida y estéril, pura imitación exterior de Cristo, por nuestras propias fuerzas. Pero como Él nos alimenta con su propia vida en la Eucaristía, podemos vivir como Él, ser como Él, porque Él mismo, desde nuestro interior nos va transformando, nos va consagrando, va haciendo de nuestra vida una constante Eucaristía, sólo si nosotros le entregamos nuestro corazón y dejamos que su Espíritu actúe en nosotros.

12. EL PADRENUESTRO: Cristo se ha hecho presente en medio de nosotros, por él hemos sido hechos todos hermanos en el Espíritu, hijos de un mismo Padre. Por eso, ahora, juntos, podemos orar en compañía de Jesús al Padre, como el mismo Jesús nos enseñó. En este momento, oramos con Jesús, presente realmente, la oración al Padre: estamos unidos en oración Jesús, el Hijo Único, y nosotros, los hijos adoptivos.

13. CORDERO DE DIOS-MOMENTO DE LA PAZ: Reconocemos ahora que Jesús ha ofrecido su vida al Padre por nosotros en la Cruz, Él es el sacrificio vivo y santo que nos ha reconciliado para siempre con Dios. Por Él nos ha llegado la paz verdadera: la que da Dios y no la que da el mundo. La paz de Dios es la salvación eterna, el perdón de los pecados, el amor que es capaz de entregarse a sí mismo en sacrificio por aquellos que  ama. La paz del mundo es la ausencia de conflicto que le permite a cada uno vivir según sus deseos. La paz de Cristo nos saca de nosotros mismos y nos pone al servicio de los otros, mientras que la paz del mundo nos sumerge en nuestro propio egoísmo, en nuestros gustos y rutinas.

14. LA COMUNIÓN: Este momento es absolutamente maravilloso, recibimos a Jesús en la Eucaristía, su cuerpo, su sangre, su alma y su divinidad. Dios viene a vivir en nosotros como en su propia casa, viene a transformarnos y a fortalecernos desde nuestro interior. Como María en el momento en que recibió del Espíritu a Jesús en sus entrañas, así nosotros, en la comunión, quedamos fecundados por el Espíritu de Dios: realmente llevamos en nosotros a Cristo. Dios hace de su amor un acto: se nos entrega todo entero en la forma más sencilla y humilde (un trocito de pan) para que lo podamos recibir.

15. ACCIÓN DE GRACIAS: Después de un regalo tan grande ¿qué podemos hacer? Sólo abrir nuestros labios y nuestro corazón al agradecimiento. Tomar conciencia de lo que hemos recibido y hacer de nuestra vida acción de gracias, es decir, reflejo del amor de Dios que hemos recibido en Jesús Eucaristía. Él nos ha tocado, nos ha besado con su amor y sólo nos queda hacer de nuestra vida beso, caricia de amor a Jesús, mostrando su rostro en medio de nuestros hermanos. Agradecer a Dios significa vivir como vivió Jesús: sirviendo, amando, sanando, ayudando, enseñando, perdonando, entregando su vida por todos, sin excepción. Misión difícil, casi imposible, pero no estamos solos, Cristo vive en nosotros y lo que es imposible para los hombres es posible para Dios. La palabra misma dice lo que tenemos que hacer: Eucaristía viene del griego y significa acción de gracias.

16. BENDICIÓN FINAL: Con el encargo de dejar vivir en nosotros a Cristo y transmitirlo a los que nos rodean en acciones concretas de amor y servicio, somos enviados al mundo con la bendición de Dios, para que nuestra tarea sea efectiva y demos fruto abundante. Recibimos a Cristo Eucaristía para compartirlo con los que nos rodean. Hemos sido bendecidos para que seamos bendición para los demás; hemos entrado a la Eucaristía como harina y agua, y Dios ha hecho un pan que ha consagrado para sí. Ahora somos hostias consagradas: llevamos en nosotros la presencia de Jesús y tenemos la misión de reflejarla y transmitirla a los demás, para que todos seamos transformados. La palabra Misa lo resume todo: viene del latín y significa envío, es decir, los que recibimos a Jesús somos enviados a darle a conocer. El fruto de la Eucaristía es que todos seamos misioneros, es decir, que llevemos a Jesús a los demás.

Les mando un muy fuerte abrazo y que Dios me los bendiga a todos.

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”

Buenos Días a todos!!!

Me imagino que el titulo ha de causarte mucho ruido en tu interior ya que es un tema muy polémico, y la verdad en esta ocasión no quisiera explicártelo con teorías, con la Biblia, etc. mejor quisiera explicártelo con un testimonio el cual encontré y me pareció genial compartirlo, espero que te agrade e ilumine tu sentir sobre nuestros hermanos homosexuales. (http://infocatolica.com/blog/espadadedoblefilo.php/1112091109-homosexual-catolico-y-me-va-m)

(más…)

Cómo esta mi gente?

Espero que anden de lo mejor, en esta ocasión quiero compartirles sobre un tema tan de moda y que es muy común en el pensar de la sociedad, aunque este pensar es una total contradicción y se debe más a una ignorancia de nuestra fe, por eso ahora les va la frase que lamentablemente he oído decir a mucha gente (ADVERTENCIA!!! es un poco extenso pero lo creí necesario para que no queden dudas):

“Cristo si, Iglesia no”

Quiero comenzar por enunciar las frases o razones por la cual dicen creer en Jesús pero no en la Iglesia:

  • Para mí el no creer en la Iglesia no significa que siga a Jesús a medias.
  • Creo que si Jesús bajara otra vez a la Tierra, tiraría a todas las Iglesias abajo.
  • Intento seguir al máximo los pasos de mi creador y no los de la Iglesia hecha por Hombres.
  • Me parece mal “acercarse al Señor” a través de construcciones hechas por personas, ya que Dios está en todos lados y en nosotros mismos.
  • La Iglesia es muy pecadora.
  • Cristo ni fundó, ni pensó fundar una iglesia y mucho menos una jerarquía, todos somos iguales.
  • Creo en otra iglesia.
  • La Iglesia necesita cambiar o actualizarse.
  • En la Iglesia me obligan a vestirme de una manera y escuchar cierto tipo de música.

Una fe a mi manera. Y como respuesta a todos mis hermanos que piensan o comentan estas razones, lo primero que quiero compartirles es que siempre que escucho sus razones comienzan por decir “para mi” y esto ya está condicionando tu fe, el verdadero cristiano debe estar sometido a la voluntad y ejemplo de Cristo y no en una fe según nos parezca, nos convenga o se acomode a mis necesidades y deseos, en pocas palabras, amigo te acabas de “diseñar” tu propia religión a la medida (esto es la famosa cultura del relativismo). Es como al que se le dieron los 10 mandamientos y este escoge los que sí quiere cumplir y los que no y se hace “un traje a medida”. Te contradices cuando dices creer en Jesús, puesto que Jesús nos dejó su Palabra (Evangelios). Crees en Jesús pero no en la Biblia, no te parece contradictorio? Ya que en su palabra podemos descubrir que el fundo la Iglesia, que puso a San Pedro al frente de ella, y que nunca se corromperá al punto que las fuerzas del mal estén sobre ella, “Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. 19 A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos…” Mateo 16, 18-19.

El error esta en poner tu corazón en querer creer o vivir una religión y no es así. No hay que vivir una religión, hay que vivir a Jesús…! Por qué a Jesús..? Porque EL es el camino, la verdad y la vida. Por qué creer en la Biblia..? No porque te ayude o te instruya, sino porque es la Palabra de Dios y ella te ayuda y te instruye. Pero recuerda que seguir a Jesús fielmente conlleva formar parte de su Iglesia lo cual para mucha gente no es fácil, el camino es duro y empinado, siempre habrá quién te desanime o te critique, quien se burle de ti, quién trate de convencerte que hay caminos, creencias y doctrinas mejores. En cambio el camino del mal es fácil, sabroso y cómodo, aunque desde mi punto de vista y experiencia, vivir lejos de Dios es difícil y sufres mucho en cambio teniendo a Dios a tu lado, la vida se torna más feliz y retadora.

En cuanto a las construcciones, solamente dos cosas, la primera es que la Iglesia no son los edificios (templos), la Iglesia somos las personas que seguimos a Cristo. La segunda es, Dios ha dispuesto, ya desde el Antiguo Testamento, darse a conocer para constituir un pueblo santo. Dios ha querido formar una familia que se mantenga unida y que le adore unida. Pues bien,  para esto tenían los israelitas la tienda del encuentro y después el Templo que Dios les mandó construir, apoco no recuerdan cuando Jesús corrió a los mercaderes del templo ya que era la casa de su Padre, una casa de oración (Lucas 19, 45-46). Esto es un ejemplo claro de la intensión de nuestros templos, es el lugar privilegiado mas no único para encontrarse con Dios, aunque si es el único lugar para encontrarse con Jesús sacramentado el cual por cierto muchos tenemos descuidado.

No queremos a la Iglesia por chismosa. El problema de fondo es que muchos cristianos no se sienten Iglesia, o al menos miembros de esta Iglesia que no se ocupa de ellos. La propia estructura eclesial les crea rechazo y no les convence, por eso necesitan buscar fuera de ella lo que la Iglesia no es capaz de ofrecer o que no supieron buscar bien; y dicen que la experiencia de Jesús pueden vivirla al margen de la Iglesia. Los que dicen esto no se dan cuenta de que es como si dijeran esta barbaridad: ¿Para qué quiero yo un Jesucristo entero? Me interesa su cabeza, ese cerebro maravilloso, esos ojos dulces, esa boca que destila miel… el resto del cuerpo, ¡pues, no me importa! Yo con su cabeza tengo bastante… esto contradice completamente lo que dice San Pablo, en sus cartas la palabra “Iglesia” o “iglesias” aparece 54 veces (¡94 veces en el N.T.!). Continuamente Pablo manifiesta su adhesión, amor y cuidado por la Iglesia a la cual reconoce como Cuerpo de Cristo que viene siendo su Iglesia y Cristo es la cabeza (1 Corintios 12, 12-31). Lo que sucede es que echa la culpa de sus fallos a la Iglesia que le ve, le manda y le exige. Por eso no la quieren, porque les denuncia sus pecados. San Pablo también había perseguido a la Iglesia pero se arrepintió profundamente y reconoció que la Iglesia es de Dios.

La Iglesia es pecadora, como mi mama.  Claro que la Iglesia es pecadora, pues está formada por personas que te van a decepcionar. Recuerda que es un grupo de hombres débiles, pecadores y falibles. Pero Jesús quiso reunir en ella a los pecadores para hacerlos hijos de su Padre, Dios. No todos se convierten. Desde el principio algunos desde adentro le traicionan como Judas Iscariote. Pero Jesús no revoca su alianza sellada con Su Sangre. Sigue siempre fiel a sus promesas. No se trata de si me gusta o no me gusta la gente de la Iglesia, o si son buena gente o no. Tú no debes ir a la Iglesia buscando gente. Debes ir al encuentro con Jesús! Otro ejemplo más sencillo: ocurre en cualquier hogar con el ser más querido como es la madre. Una madre perfecta, sin tacha alguna, no ha existido. Mejor dicho, sí, ha existido una: la Virgen María, que, por estar destinada a ser la Madre de Dios, Dios la hizo Inmaculada, sin pecado ni falta ni defecto alguno. Pero en todas las demás mamás, por perfectas que las pensemos, siempre se hallarán las limitaciones obligadas de la naturaleza humana, sujeta al pecado y a la imperfección… Sin embargo, ¿dejamos de amar cada uno a la propia madre aunque descubramos en ella defectos que no nos gustan?… ¿Y dejaremos de amar a la Madre Iglesia —Iglesia que somos todos nosotros— aunque aparezca de momento con limitaciones y defectos?…

En el catecismo de la Iglesia encontramos: 169 La salvación viene solo de Dios; pero puesto que recibimos la vida de la fe a través de la Iglesia, ésta es nuestra madre: “Creemos en la Iglesia como la madre de nuestro nuevo nacimiento, y no en la Iglesia como si ella fuese el autor de nuestra salvación”. Porque es nuestra madre, es también la educadora de nuestra fe. 181, La Iglesia es la Madre de todos los creyentes. “Nadie puede tener a Dios por Padre si no tiene a la Iglesia por Madre” San Cipriano de Cartago. 171 La Iglesia, que es “columna y fundamento de la verdad” (1 Tm 3,15), guarda fielmente “la fe transmitida a los santos de una vez para siempre” (cf. Judas 3). Ella es la que guarda la memoria de las palabras de Cristo, la que transmite de generación en generación la confesión de fe de los apóstoles. Como una madre que enseña a sus hijos a hablar y con ello a comprender y a comunicar, la Iglesia, nuestra Madre, nos enseña el lenguaje de la fe para introducirnos en la inteligencia y la vida de la fe.

Fuertes declaraciones: “Por eso, no podrían salvarse los que, sabiendo que Dios fundó por medio de Jesucristo la Iglesia católica como necesaria para la salvación, sin embargo, no hubiesen querido entrar o perseverar en ella”. (Conc. Vat. II Lumen Gentium 14). Esta afirmación no se refiere a los que, sin culpa suya, no conocen a Cristo y a su Iglesia: “Los que sin culpa suya no conocen el Evangelio de Cristo y su Iglesia, pero buscan a Dios con sincero corazón e intentan en su vida, con la ayuda de la gracia, hacer la voluntad de Dios, conocida a través de lo que les dice su conciencia, pueden conseguir la salvación eterna” (L.G. 16)

Una Iglesia jerárquica. Cristo no sólo pensó, sino que sentó las bases de una sociedad de discípulos, a la que llamó Iglesia. Que a esa sociedad le dio una estructura jerárquica, en la que los Apóstoles y sus sucesores están dotados de una triple potestad sobre los demás miembros de la misma, a saber, de enseñar lo que Cristo nos enseñó, de santificar, administrando los sacramentos que Él instituyó, y de gobernar, con la autoridad que Él les confirió. Y que a Pedro -y a su sucesor a través de los tiempos- le constituyó Cabeza visible de todo el cuerpo de dicha Iglesia. La palabra del Hijo del hombre es eficaz y realiza lo que significa, no menos que la de su Padre, por eso dice, «y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia».  Es una de las raras veces en que Jesús usa la palabra iglesia. Como es sabido, esta palabra quiere decir asamblea convocada. El Pueblo de Israel es ya iglesia. Ha sido convocado y reunido por Dios, mediante Moisés. Jesús, por su parte, tiene la certeza de que el Padre le ha enviado para convocar, reunir en torno a su persona a la asamblea, de Israel y, por su medio, a todas las naciones.  Piensa constituir piedra fundamental de esa Iglesia. Y es que esa Iglesia ha de ser una sociedad visible y jerárquica. En ella ha de haber una autoridad. Ésta será confiada -repitámoslo- a Simón, transformado en su fundamento, su principio de unidad y estabilidad. Desde un principio los cristianos aceptarán este primado de Pedro. Los Hechos de los Apóstoles son elocuentes al respecto. Y Pablo irá dos veces a Jerusalén para entrevistarse con Pedro, la primera para conocerle, y con él permaneció quince días; la segunda, catorce años más tarde, con el fin de confrontar con él y los otros apóstoles el Evangelio que él predicaba, no fuese que estuviese corriendo en vano.

Creo en otra iglesia. No escojo a la Iglesia como podría escoger mi plato favorito. La Iglesia es institución divina y no capricho humano. Los hombres pueden fundar otras muchas iglesias y religiones para reunirse y hacer cosas buenas. A estas guardo respeto y a quienes buscan la verdad con sinceridad les tengo admiración. Pero no por eso olvido que Jesús, Dios y hombre verdadero, quiso reunirnos en una Iglesia, la que El fundó.

Cada uno pone sus ojos en lo que le interesa: unos miran a los santos y ven Evangelios vivos dignos de ser imitados. Otros en cambio sólo miran los malos ejemplos para justificar el rechazo a la Iglesia. ¿Dónde pones tus ojos en los santos o en los escándalos?  Jesús nos advierte: “el que no tiene pecado, que tire la primera piedra”. Por mi parte prefiero mirar a los santos, nuestros hermanos mayores pues tengo mucho que aprender de ellos y aprecio sus ayudas. No desisto en la esperanza de llegar a ser uno de ellos por la misericordia de Dios que perdona y da la gracia.

Una batalla sin fin. En cada siglo los enemigos de la Iglesia anuncian su inminente desaparición. Sin embargo ella los entierra a todos. Han pasado 2000 años. Todo imperio se ha derrumbado pero la Iglesia sigue siendo la misma madre con más de mil millones de hijos e hijas. Hoy la Iglesia es perseguida, despreciada y difamada por todas partes. Pero su autoridad moral sigue siendo un faro de luz inextinguible que puede ser odiado pero no ignorado. La sucesión de Pedro jamás se ha roto. El Papa sigue gobernando a la Iglesia y los católicos por todo el mundo siguen unidos en comunión con él. 

Actualizamos la Iglesia o qué? Si me dijeras que Jesús quiere renovar a su Iglesia estaríamos de acuerdo. La Iglesia siempre necesita renovación. Pero no se renueva tirándola por tierra y creando algo nuevo. Lo que Jesús hizo no puede cambiarse. No se puede cambiar en la Iglesia su doctrina ni su naturaleza ya que son de Cristo. La verdadera renovación es la que nos propuso Juan Pablo II y ahora Benedicto XVI con una nueva Evangelización. Son los hombres los que necesitamos renovarnos en la Iglesia. La Iglesia, como todas las instituciones, necesita constantemente una revisión y una puesta al día. Es ejemplarizante constatar cómo los apóstoles y los primeros cristianos, fueron capaces de ir cambiando tantas cosas, precisamente por ser fieles al mensaje de Jesús. Pero no hay reforma, si no hay conversión del corazón en los que la formamos, y en sus “dirigentes”.

 En cuanto al gusto por la música y forma de vestir, eso no tiene nada de particular, el gusto por el tipo o estilo de música y modas, cambia a medida que tu vida interior cambia, eso nos pasa a todos, ya te darás cuenta. Escucha y viste lo que sea agradable para ti siempre y cuando no molestes a otros y no te motive a hacer cosas dañinas a ti o a otros.

Recuerda que la Iglesia es nuestro hogar, es nuestra SANTA MADRE IGLESIA la cual nos cuida, nos educa, nos corrige y no descansara hasta que todos sus hijos estemos con ella. Y así formemos todos del cuerpo cuya cabeza es nada más ni nada menos que Cristo, nuestro Dios y salvador.

Dios te bendiga y que la Paz de Jesús nuestro Señor y la sabiduría del Espíritu Santo te lleve por el camino correcto, el que lleva a EL.

Atte: Semi. Borre

“Vive el día de hoy, como quieras ser recordado el día de mañana”